Cómo Calibrar un Termómetro Bimetálico

Existen dos métodos para calibrar termómetros bimetálicos:

1) Método de Agua Helada y
2) Método de Punto de Ebullición.

 

 

Método Agua Helada

Éste método de calibración consiste en la inmersión del vástago del termómetro en agua helada. Para utilizar este método, llene de hielo molido un recipiente grande. Añada agua fría limpia del grifo hasta que ésta cubra el hielo y agite bien la mezcla. Sumerja el vástago del termómetro dentro de la mezcla a una profundidad mínima de 2 pulgadas (5.1 cm). No deje que el vástago o sonda toquen los lados o el fondo del recipiente. Espere por lo menos 30 segundos antes de calibrar. Puede colocarse a través del estuche de bolsillo o funda protectora e introducirse en el agua helada, sosteniendo la funda en sentido horizontal. Sin sacar la varilla del hielo, ajuste la llave hexagonal con la herramienta de calibración del estuche a 0 ºC (32 ºF).

Posteriormente, deje que el termómetro mida la temperatura ambiente.

 

Método de Punto de Ebullición

Éste método de calibración consiste en la inmersión del vástago del termómetro en agua hirviendo. Para este método, caliente agua limpia del grifo en un recipiente hasta que alcance el punto de ebullición. Sumerja el vástago a una profundidad mínima de 2 pulgadas (5 cm) y espere por lo menos 30 segundos. Puede colocarse a través de la funda protectora e introducirse en el agua hirviendo, sosteniendo la funda en sentido horizontal. Sin sacar el vástago del recipiente, sujete con la llave hexagonal la tuerca de calibración y hágala girar hasta que éste indique 212 ºF (100 ºC).

Para máxima precisión, se debe usar agua destilada y una presión de 1 atmósfera (29.92 pulgadas, equivalentes a 760 mm de mercurio). Cuando un consumidor usa el agua del grifo en condiciones atmosféricas desconocidas, es probable que el punto de ebullición del agua no se alcance a 212 ºF (100 ºC). Posiblemente la temperatura necesaria para alcanzar este punto se reduzca por lo menos 2 ºF (0.11 ºC).

Recuerde que el agua hierve a una temperatura más baja en una región de gran altura. Se aconseja consultar en una fuente confiable o el Departamento de Salud la temperatura exacta a la que el agua alcanza el punto de ebullición en su zona.

Aún cuando no se pueda calibrar el termómetro, es decir sin que tenga mecanismo de recalibración, se recomienda probar su precisión mediante uno de estos dos métodos. En base a los resultados, se deberá tomar en consideración cualquier margen de error o habrá que reemplazarlo por otro.

Por ejemplo, si el agua hierve a 100 ºC (212 ºF) y el termómetro da una lectura de 101.11 ºC o 214 ºF en el agua hirviendo, tiene un margen de error de 2 ºF y 1.11 ºC, deben tenerse en cuenta o bien ajustar a 100 ºC (212 ºF).

Estos termómetros tienen una tuerca de calibración debajo de la carátula y puede ser ajustada.